Lesión del Ligamento Rotuliano

La rodilla es la parte del cuerpo más utiliza, debido a todas las funciones que desempeña. Está conformada por una serie de ligamentos que une el fémur y la tibia, es decir, sirve como articulación que proporciona unión y movilidad. Está conformada por el hueso llamado rótula y un grupo de ligamentos que la rodean y proporciona estabilidad. Gracias a su composición puede realizar los movimientos vitales para nosotros: flexión y extensión.  Lamentablemente, al ser una de las partes más utilizadas, suele ser la que más se desgata provocando lesiones.

Lesión del Ligamento Rotuliano

Una de las lesiones más comunes es la del ligamento rotuliano. Este tendón se caracteriza por ser uno de los más potentes de nuestro cuerpo. Debido a que tiene de 4 a 5 centímetros de largo, de ancho tiene 3 centímetros y de grosor cuenta con 1 centímetro. Esto hace que sea un parte fundamental del aparato extensor de la rodilla. Gracias a su existencia, la rodilla puede estar unida desde los cuádriceps femorales hasta la rótula. Está colocada como una cinta que adhiere estas dos estructuras óseas.

Ligamento rotuliano

El ligamento rotuliano es muy importante porque es uno de los que participan y facilitan el movimiento de la rodilla. Gracias a su composición, no solamente es posible el movimiento, sino que también se puede extender la pierna sin ningún tipo de dolor o daños alguno. Ahora bien, es cierto que uno de las partes más usadas de manera excesiva es la rodilla. Suele siempre estar en un continuo movimiento, soportando distintos tipos de pesos y con distintas cantidades de esfuerzos.

Es por esto que surgen las lesiones del ligamento rotuliano, porque solemos sobrecargarlo con sobrepeso y lo exponemos a una gran cantidad de movimiento. Lo cual es muy peligroso, pues debido a la función que cumple este en la rodilla, una lesión puede significar mucho tiempo de dolor e inestabilidad. Las lesiones del ligamento rotuliano se dividen en dos tipos de heridas, que son: Tendinopatía rotuliana y la rotura del tendón.

Tendinopatía Rotuliana

Es considerada una lesión de ligamento rotuliano debido a que se constituye como un dolor crónico que se produce por degeneración de colágeno. Al ser crónico, queda sobre entendido que es un dolor demasiado fuerte, casi insoportable. Generalmente este tipo de lesión se desarrolla a través de la realización de algún tipo de ejercicio de manera excesiva. Gracias al ligamento rotuliano se puede realizar las acciones de saltar, corre, patear, sentarnos, levantarnos, etc.

Cuando hacemos estas actividades, este ligamiento tiene que soportar una gran cantidad de peso y realizar una gran cantidad de fuerza. Es por esto que este tipo de lesión suele complicarse a medida que pasa el tiempo. Este tipo de acciones lo hacemos de manera rutinaria, si se obtiene la lesión, al seguir moviendo la rodilla obviamente vamos agravando la lesión. Por lo que tiende a durar varios meses y, en algunos casos, repetirse después de haber guardado reposo para el mejoramiento del ligamiento.

La causa de la aparición de la degeneración en el tendón rotuliano, lo que produce la tendinopatía rotuliana, además de su tendencia a hacerse crónico. Suele ser una combinación de uso excesivo para realizar deportes o existencia de alguna irritación, roce del tendón.

Tendinopatía del Tendón Rotuliano Proximal

Es la lesión más común en ligamento rotuliano, pues se basa en el constate roce del polo inferior rotuliano con el tendón cuando se dobla la rodilla. Se produce por una degeneración de las fibras de colágeno del tendón, por una sobre carga de peso o por el continuo y molesto roce. La tendinopatía del tendón rotuliano proximal tiene la característica de que es una lesión que no se puede curar. Debido a los propios mecanismos del cuerpo, no se puede hacer retroceder esta lesión tan desagradable.

Esto se produce o por la excesiva realización de deportes forzosos, entrenamiento inadecuado o por una mal formación de la rótula de la rodilla.

Tendinopatía del Tendón Rotuliano Distal

Se considera como una lesión del ligamento rotuliano porque afecta directamente el tendón, dañando la posibilidad del movimiento y la flexión de la rodilla. Se basa en una calsificación del ligamento cerca de la tibia y de la tuberosidad. Esto quiere decir, que el tendón que debe ser flexible como la goma, se endurece como los huesos. Lo que proporciona gran dolor e imposibilita el movimiento libre de la rodilla.

En esta lesión el ligamento rotuliano sufre un cambio forzoso, donde deja de ser un tejido tendinoso de colágeno a ser un tejido degenerativo. Sus características cambian, al igual que sus beneficios dejando la existencia de una masa de mala calidad. Esto hace que haya cambios alrededor del tendón con la existencia de nuevos micro-vasos patológicos que causan dolor incesante.

Video de Cómo se tratan las lesiones del tendón rotuliano

Rotura del Tendón

La rotura del tendón rotuliano se basa en la división agresiva del ligamento de manera abrupta y sorpresiva. Cuando el ligamento rotuliano se rompe lo hace de manera completa, no se va desprendiendo poco a poco, sino que es una acción salvaje. Al hacerlo las personas suelen sentir un agudo e intenso dolor, en ese momento no puede hacer ningún tipo de movimiento. Esto se produce por un constante desgaste del tendón debido a la realización de deportes o ejercicios forzosos sin el debido fortalecimiento.

A diferencia de la tendinopatía rotuliana, la rotura del tendón si tiene oportunidad de mejoramiento o curación, sin embargo el proceso es igual de doloroso que la lesión. Se puede arreglar el ligamento a través de tratamiento quirúrgico, inmovilización por un tiempo determinado y rehabilitación. Esto es proceso que a merita de mucho tiempo, dependiendo del paciente. Ahora bien, el tratamiento quirúrgico se trata de hacer injertos con algún tendón próximo.

Está por demás decir que esta lesión es muy dolorosa, por lo que no se debe tomar a juego. Su existencia puede significar la perdida de movilidad absoluta en la rodilla. Esto pasa cuando se intenta hacer un esfuerzo excesivo sin el debido entrenamiento o calentamiento. De esta manera se sobreexpone el ligamento rotuliano y por lo que se rompe de manera inmediata. Por ende, si practica algún tipo de deporte o ejercicio, debe tomar las medidas necesarias para no dañar los ligamientos.

¿Cómo evitar este tipo de lesiones?

Cuidar nuestro cuerpo es muy importante, pues las consecuencias del no hacerlo suelen ser muy graves y dolorosas. Como pudimos ver, una de las causas principales de las lesiones del ligamento rotuliano es la exposición de mayor presión y fuerza de la que puede soportar, a través de deportes o ejercicios. Esto no quiere decir que sea malo realizar actividades físicas que proporcionen un tipo de fortalecimiento al cuerpo. Solo se debe de evitar realizar estas actividades sin un previo calentamiento. Además de que no se debe exagerar la cantidad de ejercicio que se haga.

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A la hora de realizar cualquier actividad física, se debe saber distribuir el peso a través de las dos rodillas, para no sobrexponer a una sola. De esta manera podrá realizar el ejercicio sin tener que dañar o desgastar los ligamentos. También se debe estar claro que cantidad de peso pueden soportar nuestras rodillas para no utilizarlas de manera degradante.

En el momento de que sienta algún tipo de dolor punzante en su rodilla, es mejor que acuda a un experto. Las lesiones del ligamento rotuliano no son un juego, su existencia puede representar un cambio de vida drástico y doloroso. Por ello es mejor cuidarnos y poder disfrutar nuestras vidas de manera saludable que sufrir las consecuencias del descuido propio.